viernes, 17 de mayo de 2013

Clase de Filosofía e Historia de la Ciencia y la Tecnología 14/05


TEXTO N° 1 PARA LEER EN CLASE: 

HISTORIOGRAFÍA WHIG

ACTIVIDADES:
1. Lea detenidamente el texto, y subraye las ideas principales
2. A qué se refiere la expresión “el ideal de la asepsia es inalcanzable”
3. Cuál es la crítica de Rupert Hall a Butterfield

La ‘gran tradición’ de la historiografía de la ciencia sentó sus bases sobre la crítica a la gran parte de la  historiografía en general y de la ciencia en particular a la que acusaba de estudiar el pasado en referencia al presente. En palabras de H. Butterfield: “Lo que se discute es la tendencia de muchos historiadores de escribir del lado de Protestantes y Whigs, para alabar las revoluciones que han sido exitosas y enfatizar ciertos principios de progreso en el pasado y producir una historia (story) que es una ratificación cuando no una glorificación del presente. (The Whig interpretation, 1931, Prefacio)”
            Estos historiadores, más preocupados en buscar las semejanzas entre el presente y el pasado que  las diferencias, a juicio de Butterfield, lo que encuentran o ‘imaginan’ es las ‘rutas’ o anticipaciones del siglo XX, olvidando que en realidad se encuentran en un mundo diferente que han de tratar de comprender. La historia ‘whig’ es aquella que ratifica los éxitos, que recoge, ordena y clasifica los éxitos, considerando que los ‘errores’ han sido debidos a la ceguera individual, o a la obstinación o cualquier otro pecado individual en relación con la ciencia. Con el método utilizado la historia resultante es un relato que va circularmente de las asunciones a las conclusiones. 
            Por otro lado, si bien el ideal de una ‘historia completa’ es irrealizable, Butterfield considera que el ideal de reducción y selección ejemplificado por la historiografía de tipo Whig implica la pérdida de lo esencial de los relatos históricos. Estos han de ser muy ricos en matices y con la suficiente extensión y calidad de la escritura como para que permitan captar la textura del periodo. El objetivo de los relatos históricos a juicio de la ‘gran tradición’ es expresado por Butterfield claramente en sus escritos: “La comprensión histórica real no se logra a través de la subordinación del pasado al presente, sino más bien haciendo del pasado nuestro presente y tratando de ver la vida con los ojos de otro siglo diferente al nuestro. (The Whig Interpretation, 1931, 11)”
            El paralelismo de esta afirmación con las de A. Koyré o el propio T. Kuhn, al incidir en que había que ‘captar los sistemas de creencias’ del pasado o ‘había que pensar con una cabeza diferente’ para comprender las propuestas de un autor del pasado, recorre igualmente las de los otros historiadores de la 'gran tradición’. Y este tipo de comprensión se adquiere evitando preguntas del tipo ¿quién es el descubridor de tal o cual logro? Y promocionando las preguntas por los factores que incidieron en tal logro. El trasvase del interés por los individuos al interés por los factores, prácticas, creencias o valores, añadiríamos, es importante, aunque no es menos cierto que la selección es inevitable y que ésta se realiza o refleja los valores y criterios del historiador, inevitablemente influidos por el presente.
            A pesar de los esfuerzos por evitar cualquier tipo de contaminación del pasado debida a nuestros compromisos presentes, esta cuestión es inevitable. Aún más puede defenderse que el saneamiento de la disciplina que produce el ‘antiwhiggismo’ de Butterfield y todos los defensores de la ‘gran tradición’ fue un esfuerzo muy positivo. Pero no es menos cierto que el ideal de la ‘asepsia’ es inalcanzable y, por otro lado, la audiencia a la que se dirigen escritos y conferencias públicas sobre la historia de la ciencia es contemporánea, y este es un hecho a considerar. En definitiva, no se puede ser un historiador puro, antiwhiggish, en el sentido de Butterfield incluso si uno quiere serlo ya que la selección e interpretación del material con que trabaja el historiador es una cuestión inevitable y ello conlleva la presencia de criterios y valores. El propio A. Rupert Hall, en un conocido y clásico artículo sobre la interpretación whig de la historia reconoce que la propuesta metodológica de Butterfield tiene graves problemas de realización práctica, además de proporcionar una imagen un tanto ideal o distorsionada de la labor del historiador. Así advierte que la crítica de Butterfield ante la aplicación de los modelos o patrones de confección filosófica a la historia de la ciencia como un pecado whiggish más es rechazable ya que en cada caso de reconstrucción histórica el rango posible de datos es infinito, y por tanto, la selección debe realizarse, y esta debe hacerse de acuerdo con ciertos principios o patrones.
PROFESOR: EDUARDO CAÑUETO

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