domingo, 29 de marzo de 2015

TRABAJO PRÁCTICO N° 1

ACTIVIDADES:
1. Lea detenidamente el siguiente texto: “En la historia de las indagaciones humanas la Filosofía ocupa el lugar de un sol central originario, seminal y tumultuoso. De tanto en tanto, ese sol arroja algún trozo de sí mismo que adquiere el status de una ciencia, de un planeta frío y bien regulado, que progresa sin pausas hacia un distante estado final. Esto ocurrió hace ya mucho tiempo cuando nació la matemática, y volvió a ocurrir cuando nació la física.[…], me pregunto si  no es posible que en los próximos 100 años puedan asistir al nacimiento, merced al esfuerzo conjunto de los filósofos […], de una genuina ciencia del lenguaje. Entonces nos liberaremos de otra parte de la Filosofía…” (Austin JL. Cómo hacer cosas con palabras, Paidós, Barcelona (1971) 27)
2. Subraye las ideas principales
3. Realice un breve comentario explicando la concepción que tiene el autor sobre la Filosofía
4. Qué significa la expresión dicha en clase: “los antiguos sostenían una concepción universalista de la Filosofía”


PROFESOR: EDUARDO F. CAÑUETO

Clase de Filosofía e Historia de la Ciencia y la Tecnología 27/03/2015

CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
Intenta hacer generalizaciones sobre los objetos, atendiendo exclusivamente a los elementos de los fenómenos relacionados entre sí.
Es un proceso crítico mediante el cual el hombre va organizando el saber, va superando las experiencias cotidianas, hasta llegar a un saber sistemático, ordenado, coherente, verificable, preciso, especializado y universal.
Pretende descubrir relaciones constantes que se obtienen mediante la investigación metódica y apropiada; pretende y logra hallar las leyes y principios que obedecen los fenómenos y los acontecimientos. Se propone explicaciones profundas de amplio alcance objetivo, con mayor rigurosidad y precisión; se apoya en las leyes y principios, cuyo ordenamiento lleva sus experiencias a razonamientos profundos y busca establecer conclusiones de validez universal.
El conocimiento científico no sólo responde a la pregunta ¿Cómo?, sino que esencialmente se cuestiona el ¿Por qué? (las causas) de los fenómenos o hechos. En este sentido el conocimiento científico es una reflexión crítica en que las opiniones personales han sido reemplazadas por juicios que aspiran a la certeza máxima y a la universalidad.
La finalidad de este tipo de conocimiento es en definitiva tratar de comprender los procesos o leyes que regulan la naturaleza, la historia o hechos sociales para que, en esta medida, poder transformarlos o modificarlos.
Características del Conocimiento Científico:
1. Objetivo. Trata a los hechos y se apega a ellos evitando introducir en la explicación cosas sobrenaturales, valores sentimentales o emocionales. La objetividad como característica primordial rebasa la subjetividad; por tanto, como categoría de validez general clarifica y precisa al fenómeno del conocimiento.
2. Sistemático. Consiste en establecer un orden o coherencia entre los conocimientos producidos en la investigación.
3. Racional. Toda explicación debe ser fundamentada, a través de principios y teorías científicas.
4. Universal. Con esta característica queremos señalar que cualquier conocimiento tiene validez para todos los objetos del conjunto a que se refieren las afirmaciones.
5. Relacionable. Consiste en relacionar y descubrir las conexiones y vínculos entre los fenómenos y acontecimientos que conforman la realidad.
6. Verificable. Es un proceso mediante el cual se somete a prueba nuestras afirmaciones sobre los hechos, para confirmar si son verdaderas o falsas, y que cualquier científico o persona lo puede comprobar.
7. Crítico. Emite juicios de valor.
8. Falible. Que se puede llegar a crear conocimientos erróneos, pero ciertos a las condiciones históricas y sociales en las que se producen.

El conocimiento científico hace uso de un lenguaje especializado y técnico la mayoría de las veces recurre a la simbolización. El lenguaje que se utiliza es preciso, claro, coherente, riguroso y universal.
Finalmente, podemos decir que el conocimiento científico es un continuo proceso de explicación de la realidad. En este tipo de conocimiento es esencial la objetividad, una mayor rigurosidad y una evidente sistematicidad, buscando precisar sus interpretaciones con la ayuda tanto de conocimientos anteriores como de novedosos. Por tanto, el conocimiento científico hace uso de métodos adecuados, nuevas técnicas y distintos tipos de aparatos más propios a su objeto de análisis.

CONOCIMIENTO FILOSÓFICO
Los filósofos, cuando realizan investigaciones para producir conocimientos no utilizan ningún instrumento de medición. El instrumento que requiere y con el cual “observa” su entorno, es básicamente el razonamiento. El trabajo filosófico es un trabajo en que la actividad racional juega un papel de suma importancia, ya que cuando generan nuevas ideas, lo hacen después de haber analizado y criticado no sólo su pensamiento sino también el de filósofos tanto anteriores como contemporáneos.
El conocimiento filosófico es un conocimiento que se obtiene de los documentos escritos, pero esto no quiere decir que el filósofo se dedique únicamente a recopilar datos escritos sino que los analiza y los corrobora en la práctica humana.
Dos armas que tiene el filósofo para ejercer y producir conocimientos son el análisis y la crítica. Mediante un buen análisis podemos darnos cuenta de cómo se han ido desarrollando los razonamientos. Esto nos permite detectar fallas y contradicciones en nuestras explicaciones. Mediante la crítica refutamos dichas fallas y contradicciones, y proponemos su superación. Por la crítica el filósofo busca conocer las concepciones imperantes en determinada sociedad, siendo una de las diferencias entre el científico y el filósofo la manera de abarcar los fenómenos. El científico selecciona los fenómenos y su objeto de estudio. Por su parte, el filósofo estudia los fenómenos como totalidades; busca entender sus relaciones.
La filosofía se va ocupar de objetos que en algunos de los casos son abstractos, esto es, de objetos a los que no podemos conocer por la vía estrictamente sensorial, sobre ellos, intenta establecer características universales.
Características del Conocimiento Filosófico:
1. Racional. Uso de conceptos, categorías y principios lógicos en la explicación de un objeto de estudio; sus conocimientos son fundamentales a través de la lógica.
2. Analítico. Distingue, separa las partes de un todo: teorías, categorías, conceptos científicos o filosóficos.
3. Crítico. Emite juicios de valor sobre una concepción filosófica imperante en la realidad, su finalidad es detectar o determinar contradicciones en su formulación.
4. Totalizador. Tener un saber o conocimiento de los fundamentos de toda ciencia o disciplina.
5. Histórico. Su problemática está determinada por condiciones histórico-sociales.
6. Sistemático. Qué exista ordenación de principios (conceptos y categorías) que sustentes las teorías o argumentaciones, de forma que éstas sean coherentes.

Así, los filósofos se preguntan, entre otras cosas, si la realidad puede ser conocida, hasta qué punto puede ser conocida y con qué medios. La filosofía se nutre de la actividad científica y viceversa, con ella reformula sus problemas, investiga de qué manera se plantean los problemas de las ciencias y el tipo de respuesta que se propone para la solución. Teniendo así un saber totalizador.

CONOCIMIENTO NO CIENTÍFICO
Son parte del conocimiento no científico; el vulgar y el empírico, al vulgar también se le conocen como conocimiento común, de sentido común u ordinario.
El conocimiento vulgar, que proviene del término latino vulgus (pueblo), pertenece al común de los hombres; en él es el sujeto el que conoce algo acerca de un objeto, fenómeno o proceso sin investigar el por qué o las causas que lo producen como tal, tiene un conocimiento parcial, aislado, contingente y superficial de él.
Es decir, está formado por las noticias inmediatas que se tienen de las cosas o la información que se recibe de los mayores.
El conocimiento empírico, que proviene del término empire que significa experiencia; su aceptación radica en la experiencia personal del sujeto y no tanto en una experiencia generalizada, aunque también puede darse este último caso.
A través de la experiencia el hombre acumula los datos obtenidos por los sentidos siendo la fundamentación de este conocimiento la percepción de los datos sensibles y una dependencia total en la fidelidad sensorial, sin rebasar este ámbito.
Las opiniones del sano sentido común, son en cierto grado racionales y objetivas; aunque no se centran en un tipo determinado de objetos y fenómenos, carecen de un método específico para crear conocimientos; dependen de las sensaciones, de la conciencia o el pensamiento, de las ciencias, de las pasiones, de la voluntad, de las emociones, de la imaginación, de la fantasía e incluso de la ignorancia de los sujetos.
Así, el conocimiento no científico o del sentido común es intrascendente en el sentido de que no va más allá del hecho o fenómeno particular. Este tipo de conocimiento es vago e inexacto ya que en la vida cotidiana no nos preocupamos o no necesitamos dar definiciones correctas o precisas, caracterizaciones exactas o mediaciones adecuadas. Carecen de un método, por no ser necesario. No hay crítica por parte del sujeto, se atiene a lo superficial y dado; los juicios se mueven en un ámbito de opiniones propias de las apariencias.
Características del conocimiento no científico:
1. Impreciso. No demarca de manera clara el conocimiento del objeto a que se refiere.
2. Inconsistente. Sus proposiciones o juicios no se apoyan lo suficiente unos a otros.
3. Subjetivo. Porque en él van implícitos ciertos deseos de aquél que lo emite.
4. Acrítico. No somete a reflexión y análisis sus resultados.
5. Lenguaje ambiguo. Que tiene cierta racionalidad y organización, que le permite cubrir los requerimientos propios de la vida cotidiana.
6. Falible. No llega a explicaciones profundas en torno del objeto que conoce, por esta razón los conocimientos que genera pueden ser engañosos y erróneos.
7. Racional en cierto grado, ya que llega a una cierta certidumbre acerca de los objetos conocidos, porque hay una seguridad y certeza con relación a ellos, si bien sólo abarca sus aspectos externos.
8. Superficial. Sólo abarca los aspectos aparentes o no relevantes de los procesos, objetos o acontecimientos.
9. Intrascendente. No va más allá de lo particular y contingente, responde a necesidades inmediatas del hombre común, es decir, no va más allá del hecho o fenómeno.
10. Carece de método, pues no se basa en una disciplina que ponga de manera particular de hacer investigación, y en consecuencia, no se llega al conocimiento de manera sistemática; es decir, no hay procedimiento lógico que permita comprobar y reflexionar sobre los datos obtenidos.
Así, el conocimiento no científico es un conocimiento práctico que precede históricamente al conocimiento científico, actualizándose con las conclusiones o nuevos conocimientos de la ciencia.

CLASIFICACIÓN DE LAS CIENCIAS




PROFESOR: EDUARDO CAÑUETO

martes, 24 de marzo de 2015

Clase de Filosofía e Historia de la Ciencia y la Tecnología 20/03/2015

FILOSOFÍA
La filosofía (del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, 'amor por la sabiduría'). La invención del término «filosofía» suele atribuirse al pensador y matemático griego Pitágoras de Samos, aunque no se conserva ningún escrito suyo que lo confirme. Según la tradición, hacia el año 530 a. C., el tirano León trató de sabio (σοφóς) a Pitágoras, el cual contestó que él no era un sabio, sino alguien que aspiraba a ser sabio, que amaba la sabiduría (un φιλο-σοφóς). Para Pitágoras, la vida era como unos juegos olímpicos, en los cuales hay tres clases de personas: las que van buscando honor y gloria, las que van buscando negocio, y las que simplemente van a contemplar el espectáculo, los filósofos.

ETIMOLOGIA: origen de los términos

DEFINICIÓN CONSTRUIDA EN CLASE CON LOS ALUMNOS: La palabra Filosofía proviene del griego FILO=AMOR/SOFÍA=SABIDURÍA y lo interpretamos como amor a la sabiduría. La Filosofía es una disciplina que interpela sobre la realidad, en el que busca explicar los principios (buscar la verdad) apelando a las nociones fundamentales sobre el conocimiento, el hombre, el arte, la moral, etc.
La Filosofía se distingue del misticismo y la religión por el uso de argumentos racionales. Pero también la Filosofía se distingue de la ciencia porque sus investigaciones son no empíricas.
_La Filosofía tiene distintos niveles de reflexión.
*Metafísica: metha/más allá, y physis/física
*Antropología: anthropo/ hombre.
*Ética: ethos/costumbre.
*Estética: aisthesis/sensibilidad
*Gnoseología: gnosis/conocimiento
*Filosofía del Lenguaje
*Filosofía de la Historia
*Filosofía de Política
*Filosofía de la Ciencia

CIENCIA:
La ciencia (del latín scientĭa 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros. 
 La ciencia surge de la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y sistemas metódicamente organizados.
 La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos 
 Uno de los objetivos de la ciencia es tratar de establecer leyes captando las regularidades del mundo
 Intenta explicar y predecir los fenómenos

La historia de la ciencia es la disciplina que estudia el desarrollo temporal de los conocimientos científicos y tecnológicos de las sociedades humanas, por un lado, y el impacto que ambos han tenido sobre la cultura, la economía y la política.


DIFERENCIAS ENTRE FILOSOFÍA Y CIENCIA
CARACTERÍSTICAS DE LA FILOSOFÍA
1. La filosofía es concepción racional sobre el universo y la vida. 
2. La filosofía aspira a la verdad total, a la síntesis universal y total del conocimiento. 
3. La filosofía problematiza todo. Sus preguntas son más esenciales que sus respuestas y toda respuesta se convierte en nueva pregunta. 
4. La filosofía no tiene resultados universalmente válidos, no hay unanimidad en cuanto a la explicación de los problemas filosóficos. Son muchas las concepciones filosóficas. 
5. La filosofía estudia los fundamentos de la ciencia. 
6. La filosofía es amor a la sabiduría y no tiene utilidad práctica. 
7. Las teorías filosóficas no son controladas mediante observaciones y son neutrales respecto a hechos particulares. 
8. El objeto de investigación de la Filosofía es infinito. Ninguna investigación humana es tan universal y perenne como la reflexión filosófica. 
9. La filosofía quiere decir “Ir de camino”. Es la búsqueda de la verdad; esta verdad es la meta que la trasciende y guía”. 
10. La filosofía aspira a realizar la unidad última del conocimiento humano; es, por lo tanto, un saber incondicional y universal. 

CARACTERÍSTICAS DE LA CIENCIA
 1. La ciencia es el estudio de un sector de la realidad. 
2. Las ciencias son conocimientos especiales, se diferencian por el tipo de objetos que estudian. 
3. La ciencia describe y explica sus objetos de estudio. Lo importante en la ciencia son las leyes o conclusiones obtenidas. 
4. La ciencia tiene resultados universalmente aceptados. En la ciencia tiene que haber unanimidad en torno a las leyes generales que permiten explicar los hechos que estudia. La ciencia es única. 
5. La ciencia consiste en la descripción y explicación de los fenómenos o agrupaciones de hechos. 
6. La ciencia tiene dos aspectos: la parte teórica o descubrimiento de la verdad; y la parte práctica o la utilidad de dichos conocimientos. Así el descubrimiento de la penicilina, permitió su aplicación inmediata al campo de la medicina en el tratamiento de las infecciones. El conocimiento científico es instrumento de predicción. 
7. La ciencia prueba sus conclusiones recurriendo a la experimentación. 
8. El objeto de la investigación de la ciencia es concreto. Así la Física se concentra en la investigación de los fenómenos de la naturaleza. 
9. Por la ciencia alcanzamos no solamente la verdad que explica los fenómenos, sino también tenemos seguridad en lo que conocemos. 
10. La ciencia es especializada. Está limitada por el campo de objetos que estudia.

PROFESOR: EDUARDO F. CAÑUETO

lunes, 1 de diciembre de 2014

TRABAJO PRÁCTICO N° 13

NOMBRE:
FECHA:

ACTIVIDADES 
1- Lea detenidamente el texto
2- Subraye las ideas principales
3- Establezca un glosario sobre los términos que desconozca
4- Explique brevemente que sostiene el monismo metodológico, y que sostiene el dualismo metodológico.
5- Según el artículo, ¿estaría más de acuerdo con el monismo o con el dualismo metodológico? ¿Por qué?
6- ¿Considera que las disciplinas sociales son verdaderamente científicas?
7- ¿Por qué podría decirse por ejemplo según Popper, que el psicoanálisis no es falsable, y por consiguiente no sería una ciencia?
8- ¿qué significa decir que los fenómenos naturales son invariantes?
9- Averigüe en la biblioteca de la escuela que significa la palabra “hermenéutica” 

El problema del método en las ciencias sociales.

Como vimos en clases anteriores, el método inductivo y el método hipotético deductivo se desarrollaron para las ciencias naturales. Ahora bien, si el método es utilizado como criterio de demarcación, eso implica que las disciplinas que no se ajusten o no puedan ajustarse a tal método no son científicas. La pregunta ahora es si las ciencias sociales pueden ajustarse a los métodos de las ciencias naturales, o no. Alrededor de este  debate existen varias posiciones. Los que consideran que debe existir un único método para todas las ciencias son llamados monistas metodológicos. Este sería el caso del Circulo de Viena, por ejemplo, que sostenía el ideal de la “ciencia unificada” y para la cual una sociología científica o una psicología científica, debería tener un carácter inductivo. También es el caso de Popper, quien sostiene que su “método crítico” vale tanto para las ciencias naturales como para las ciencias sociales. Popper dice: “existe un único método […], el único método de toda discusión racional, y por ello, tanto de las ciencias de la naturaleza como de la filosofía: me refiero al de enunciar claramente los propios problemas y de examinar críticamente las diversas  soluciones propuestas. He escrito en cursiva las palabras discusión racional y críticamente con objeto de subrayar que hago equivalentes la actitud racional y la actitud crítica. 
La consecuencia es que, cuando se aplica su método como criterio de demarcación y se examinan algunas disciplinas sociales, el resultado es que ni el psicoanálisis, ni la psicología, o la economía marxista serían falsables y, en consecuencia, no podrían contarse entre las disciplinas científicas. 
En cambio otros epistemólogos y filósofos consideran que, dado que los fenómenos que estudian las ciencias sociales no son los mismos que los fenómenos naturales, sus fines tampoco serán los mismos y los métodos que utilizan para alcanzarlos, en consecuencia, diferirán. Esta posición se conoce como dualismo metodológico, porque propone dos metodologías, una para cada tipo de ciencia. ¿Cuál es la diferencia entre los fenómenos sociales y los naturales? Esta diferencia se suele establecer alrededor de las siguientes características. 
1. Los fenómenos naturales son datos, están ahí, los seres humanos no los producen sino los encuentran; en cambio los fenómenos sociales, en general son producidos por la humanidad. 
2. Los científicos sociales están supuestamente mucho más comprometidos en sus investigaciones que los científicos naturales; es más: la investigación misma puede modificar el objeto que estudia sin darse cuenta, de modo que corresponda a los resultados esperados por los científicos.
3. Los fenómenos naturales son invariantes (una vez que Kepler estableció las características de la órbita del planeta Marte, no fue necesario estudiar las del resto de los planetas una por una, dado que se trataba de un conocimiento matemático), en cambio el conocimiento de una sociedad humana no permite inferir las características de otras sociedades, ni siquiera de la misma sociedad en otro momento de sus historia. 
4. Mientras que las leyes naturales son universales, es discutible que las ciencias sociales puedan leyes con la misma universalidad que las naturales, dado que no tiene sentido establecer leyes universales para situaciones irrepetibles

PROFESOR: EDUARDO F. CAÑUETO

Clase de Filosofía e Historia de la Ciencia y la Tecnología 25/11

KARL POPPER (1902-1994)

CONCEPTOS BASICOS
- NO SE PUEDE AFIRMAR QUE UNA TEORIA ES VERDADERA, SINO QUE TIENE CIERTA PROBABILIDAD DE SER VERDADERA
- NO PODEMOS AFIRMAR CON NINGUN GRADO DE PROBABILIDAD UNA TEORÍA CIENTÍFICA UNIVERSAL, PERO SI PODEMOS FALSARLA, ES DECIR  PROBAR QUE ES FALSA
- NO APRENDEMOS POR OBSERVCIÓN, SINO POR ENSAYO Y ERROR. SE NOS PRESENTA UN PROBLEMA, Y LE VOLCAMOS TANTAS SOLUCIONES COMO SEAN NECESARIAS.
- NO HAY NINGUNA TEORÍA INCUESTIONABLE, “LA CIENCIA ES UNA BUSQUEDA SIN FIN”
- LA DEMARCACIÓN ENTRE LO CIENTÍFICO Y LO NO CIENTÍFICO ES LA FALSABILIDAD. LO IRREFUTABLE NO ES FALSABLE
- VERIFICACIONISMO NO ES IGUAL A FALSACIONISMO, (NO EXISTE LA CONFIRMACION DEFINITIVA DE UNA TEORÍA)

METODO CIENTÍFICO DE CONJETURA: 
o DEDUCCIONES DE LA MISMA Y SE PONE A PRUEBA, SI FALLA LA HIPOTESIS QUEDA REFUTADA
o DEDUCCIONES DE LA MISMA Y SE PONE A PRUEBA, SI SE COMPRUEBA, QUEDA CORROBORADA, ES DECIR CONFIRMADA PROVISIONALMENTE

PROFESOR: EDUARDO F. CAÑUETO

lunes, 3 de noviembre de 2014

SERENDIPIA

DESCUBRIMIENTOS AL AZAR (SERENDIPIA)
Origen e historia de “Serendipia”

“Serendipia” es una curiosa palabra asociada a otros hechos también curiosos. Probablemente no conozcan esta palabra, y de hecho, si la buscan en el diccionario no aparece, porque este término no ha sido aceptado aún oficialmente.
La “serendipidad” podría definirse como “la facultad de hacer un descubrimiento o un hallazgo afortunado de manera accidental”, o también, “encontrar soluciones a problemas no planteados, sin buscarlas siquiera”. Sí existe, en cambio, la palabra “Serendipity”, aceptada por la Academia de la lengua inglesa. Y en nuestro idioma, existe el término coloquial “chiripa”, que podría ser considerado un sinónimo de “serendipia”.
Históricamente, esta palabra se extrajo del relato “Los tres príncipes del Serendip”, que se cita en la obra. La historia de Simbad de las mil y una noches. Les resumo el relato: “Había una vez un reino exótico y oriental llamado Serendip (parece ser que se podría situar en Sarandib o Serandib, denominación ancestral de la isla de Ceilán/Sri Lanka, o quizá Serendip siempre existió en Persia, el reino de los cuentos). En dicho reino, había tres príncipes que tenían el don del descubrimiento fortuito. Ellos encontraban, sin buscarla, la respuesta a problemas que no se habían planteado; gracias a su capacidad de observación y a su sagacidad, descubrían accidentalmente la solución a dilemas impensados”. Tan peculiar le debió de parecer este relato a Horace Walpole en el siglo XVIII que inventó al efecto la expresiva palabra “Serendipity” para denominar a todos esos descubrimientos producidos por la combinación de sagacidad y accidente.
El proceso serendípico
La historia está llena de descubrimientos “serendípicos”, es decir, que la “serendipia” nos conduce a resultados importantes.
Las fases del proceso podrían ser las siguientes:
1. existe un problema
2. existe un sujeto con el problema
3. el sujeto está buscando una solución
4. el sujeto encuentra la solución por accidente
Pero esto nos conduce a una segunda cuestión: ¿cómo sabe el sujeto que “eso” que ha descubierto es la solución? Aquí intervienen muchos factores, pero, por encima de todo, existe sagacidad e intuición. El sujeto busca algo específico que encaje en el problema como una llave en una cerradura. Esto supone que debe estar atento y alerta, y que además sabe perfectamente qué falta, y lo espera. Por eso, la “serendipia” no es un accidente, no es una casualidad, ni tampoco buena suerte, pero lo parece. Para quien está fuera del problema, llegar a la solución es fruto del azar, un regalo de los dioses. Quien está en el problema, en cambio, está atento, tenso, para cazar la respuesta al vuelo cuando se le presente, y en este caso, llegar a la solución no es una casualidad. La “serendipia” no es magia, pero en el proceso “serendípico” interviene la magia porque la solución surge de modo inesperado y del rincón más oculto de nuestro ser.

ALGUNOS DESCUBRIMIENTOS ASOMBROSOS 
A) Daguerré y la fotografía
Daguerré quería conseguir fijar una imagen fotográfica con la máxima nitidez posible, pero con ninguno de los productos que había experimentado había tenido éxito.
Un día guardó varias placas con las que había estado experimentando en un armario, y, cuando días después las sacó, vio que en ellas la imagen aparecía clara. Este había sido el accidente, pero el descubrimiento procede de la sagacidad de Daguerré al concluir que alguno de los compuestos químicos del armario era el causante. El mercurio de un termómetro se derramó, y el vapor de mercurio había causado el milagro, convirtiendo a Daguerré en el pionero de la fotografía. Él dijo: “la buena fortuna me llevó a ello”.
B) Goodyear y la vulcanización del caucho
Charles Goodyear estaba decidido a fabricar caucho sintético resistente a los cambios bruscos de temperatura. Tras muchos intentos, completamente obsesionado con hallar la solución, se le ocurrió mezclar azufre con el caucho que accidentalmente cayó sobre una cocina caliente, y, para su sorpresa, no se fundió sino que se carbonizó lentamente como si fuese cuero. Goodyear comprendió inmediatamente el significado de este accidente. A este proceso de añadir azufre al caucho lo llamó “vulcanización” (en honor al dios Vulcano).
C) El ingeniero suizo George Mestral observó su chaqueta cubierta de esos pequeños cadillos llamados “arrancamoños”, tras un paseo por el campo. Al quitarlos de su abrigo y estudiarlos en el microscopio, descubrió que estos parásitos poseen numerosos ganchos dotados de una forma peculiar, que les hace adherirse muy eficientemente en otras superficies igualmente irregulares. Tras esto, se le ocurrió crear un sistema de cierre práctico basado en dicha estructura. Así surgió el cierre de velcro que hoy en día se usa en todas partes: ropa, calzado…

LA CREATIVIDAD EN LA CIENCIA. EL AMOR COMO FACTOR DEL PENSAMIENTO CIENTÍFICO
La creatividad en la ciencia
Uno de los factores determinantes para que se pueda producir la “serendipia”, y para el progreso humano en general, es la creatividad, que es una facultad innata en el hombre. La creatividad se basa en la capacidad imaginativa de cada uno y, sin duda, detrás de los grandes descubrimientos de la ciencia siempre ha estado la imaginación. Y es que para poder hacer un hallazgo, hace falta una mente abierta y libre, que contemple todas las posibles soluciones por inverosímiles que parezcan, pues si algo hemos aprendido, es que en cualquier momento “salta la liebre”, que la respuesta que tanto deseamos podemos hallarla en el momento más inesperado. Por eso, si un científico dedica su vida al estudio de un proceso, con la idea de descubrir lo que nadie ha podido hasta ahora, si no consigue encontrar la solución tras años de esfuerzo y dedicación, a este estudioso le quedan dos opciones: abandonar esa búsqueda que ha podido convertirse en una obsesión que domina su vida, o por el contrario, continuar sus investigaciones pero tomando otro camino, porque el científico tiene que ser práctico e inteligente, y ser capaz de romper barreras, de romper las propias barreras de su mente. Llega un momento en la trayectoria de todo investigador en que tiene que saber renunciar a una idea que no acaba de cuajar para contemplar otras posibilidades, que tal vez le lleven, por fin, al camino correcto.
Ante todo, la creatividad-imaginación no puede existir en una mente que se aferra desesperadamente a algo. La imaginación supone que nuestra mente puede volar en libertad, dirigida por la voluntad y supervisada por la inteligencia, pues si no, no podríamos hablar de imaginación sino de fantasía: de múltiples imágenes que se suceden sin control, pero que desde luego no nos llevarán a ninguna solución viable.
El científico, si quiere avanzar y poder acercarse a la “serendipia”, no debe permitir que nada influya en su investigación, ni siquiera su propio deseo de éxito, porque desear algo con demasiada vehemencia puede ser el principal obstáculo para que podamos alcanzarlo.

EDUCÁNDONOS HACIA LA “SERENDIPIA”
Hay quienes dicen que para hacer un nuevo descubrimiento hay que tener un poco de suerte, pero no nos limitemos a creer que las respuestas surgen por casualidad.
Lo cierto es que todos aquellos que han sido iluminados con alguna verdad que los demás no han sido capaces de encontrar tenían muchas cosas en común, y es que, sin saberlo, se estaban preparando para poder ser dignos del premio que iban a recibir (se encaminaban hacia su destino). Quiero decir que es posible formarse y educarse a lo largo de la vida para poder acercarse, al menos, a la “serendipia”.
Las cualidades que nos educan hacia la “serendipia” son muy variadas.
Para empezar, los accidentes se convierten en descubrimientos debido a la sagacidad de la persona que se tropezó con ese accidente. Pero no solo eso: todo estudioso ha de tener una formación básica con la que trabajar; por eso, es fundamental una mente preparada (Louis Pasteur dijo: “La fortuna favorece a la mente preparada”). Eso supone toda una vida dedicada al estudio: perseverancia, estar continuamente aprendiendo. Y además, esta preparación debe ser una formación global, lo más completa posible, porque muchos de los grandes descubrimientos se produjeron gracias a que el investigador tenía nociones básicas de muchos campos diferentes dentro de la ciencia (se necesitan muchos conocimientos para comprender el problema; si este no se entiende, difícilmente se encontrará la solución). Los accidentes se convierten en descubrimientos gracias a la curiosidad manifiesta del que observa el suceso, que, junto con la percepción, le llevan a darse cuenta del significado de lo que acaba de ver. Ambas, curiosidad y percepción, pueden ser más despiertas en el caso de algunas personas, pero también pueden estimularse. Está claro que la observación va a ser fundamental en lo que la “serendipia” se refiere. Por eso es muy útil ir anotando todos los resultados obtenidos en las investigaciones: tanto los esperados como los inesperados. Y todo eso hay que interpretarlo con la mayor objetividad posible. Para ello, es necesario ser flexibles en pensamiento y en interpretación, no despreciando los resultados inesperados considerándolos “erróneos”, porque, a veces, el resultado inesperado es lo que lleva al descubrimiento. Por eso, la mente preparada ha de estar también preparada para sorprenderse.
También debemos contar con el poder de la fortuna (un viejo poema nórdico dice: “Es mejor tener suerte que ser listo”), que parece tener a una serie de “elegidos” que tendrán la suerte de estar en el lugar preciso en el momento adecuado.
No olvidemos tampoco la creatividad como elemento básico del ser humano para concebir lo que parecía imposible.
Además, estos científicos tenían otra cosa más en común: no tenían miedo al descrédito profesional o a la humillación por plantearse lo que nadie creyó que valía la pena plantear. Tenían gran confianza en sí mismos y, aunque encontraron una gran oposición entre sus colegas, ellos seguían defendiendo aquello de lo que estaban convencidos, generando así nuevas maneras de pensar. Se caracterizaban por estar siempre aprendiendo de los errores, o incluso, indagando en ellos como fuente de inspiración para nuevas investigaciones, porque el científico debe saber “sacarle partido a todo” y tener en cuenta que las equivocaciones sugieren muchas veces rutas que nos pueden llevar a la verdad. Por tanto, el hecho de que muchos estudiosos fracasaran no es porque se movieran en la dirección equivocada, sino más bien porque no se atrevieron a ir lo suficientemente lejos.
 “Serendipia” e intuición
Todos los factores descritos en el apartado anterior son muy importantes a la hora de intentar hacer un gran descubrimiento, pero, en última instancia, existe un factor clave y absolutamente esencial: la intuición. Como sabemos, se relaciona con el sexto plano de la división septenaria del universo: Budhi, y para el hombre sigue siendo una facultad prácticamente adormecida (sin desarrollar aún), que podría definirse como el conocimiento directo, o dicho de otro modo, saber sin precisar de la razón.
Con seguridad, todos los descubridores (del pasado y los que vengan en el futuro) tienen algo en común: ellos fueron capaces de entender el significado de lo que acababan de ver. Es como si el germen de una idea estuviese flotando en el aire, esperando ser descubierta. Pues bien, estos “elegidos” pudieron alcanzarla por ser lo bastante listos o lo bastante intuitivos. Debemos creer que la respuesta está a veces delante de nosotros, pero necesitamos ese destello (proveniente de la intuición) para verlo todo claro de repente, sabiendo conectar entre sí ideas que aparentemente no tenían relación alguna.
Por eso, la “serendipia” está íntimamente ligada a Budhi, a la capacidad intuitiva del ser humano. Así, aquellos que deseen experimentar el fenómeno “serendípico” deben prepararse a conciencia, porque la intuición está asociada de alguna manera al aprendizaje. Sin embargo, seamos realistas: no todos los científicos de mérito que han buscado respuestas las han hallado. Por eso, cabe pensar que la intuición es diferente en cada persona; esa chispa de Budhi necesaria para ver lo que nadie ha visto, no la posee todo el mundo por igual, sino que dependerá de las cualidades innatas del sujeto, así como de su momento evolutivo. Pero, por encima de todo, recordemos que si alguien quiere estar en contacto con lo elevado, con la tríada, debe despegarse de lo inferior, no puede permitir que su personalidad le moleste y/o le guíe en sus investigaciones. Dicho de otro modo: para encontrar la verdad, para descubrir las respuestas, no pensemos en la fama o el dinero que podríamos lograr, sino que debemos amar la respuesta en sí misma, como el tesoro más preciado que la naturaleza nos puede regalar.

CONCLUSIÓN
¿Cuestión de suerte o intuición? No veo por qué he de desechar una de las dos; puede que la intuición y la suerte vayan de la mano, puede que la intuición sea un golpe de suerte.
En cualquier caso, creo que si alguien tiene facultades para la música o el arte, también hay quien tiene facultades para la “serendipia”, pues probablemente se nace con ella. Esta facultad está como latente, esperando el momento oportuno: cuando en el científico surge la idea, brillante y clara como un relámpago en la noche. Y lo más curioso es que lo que distingue a este científico de todos los demás no es su preparación o su inteligencia, sino que, al observar lo que sucedía a su alrededor, él supo reconocer lo que a los demás les pasó desapercibido. Supo acercarse a la “serendipia”, y puede que lo hiciera siguiendo este esquema:
OBSERVACIÓN>>>>IMAGINACIÓN>>>>INTUICIÓN
PROFESOR: EDUARDO CAÑUETO

lunes, 27 de octubre de 2014

TRABAJO PRÁCTICO N° 12

La articulación entre teorías

NOMBRE: 
1. Lea detenidamente el texto
2. Cuál es el eje central del texto.
3. Identifique la restricción que tiene “la articulación entre teorías”
4. Por qué podemos decir que la articulación de teorías le cerró el paso a la teoría evolutiva. Explique del eclipse de darwinismo.
5. En qué sentido podemos decir que la articulación entre teorías, no sólo amenaza a las teorías nuevas, sino también al conocimiento anterior.

Un aspecto relacionado con la puesta a prueba (contrastación) de teorías es el relativo a cómo se articula lo que sostiene una teoría con lo que sostienen las demás.
En el marco de una ciencia que presupone el orden en la naturaleza, al menos en lo referente a poder dar cuenta de los fenómenos naturales mediante regularidades, suele esconderse un presupuesto de mucha importancia. Se trata de la presuposición de que la naturaleza no tiene inconsistencias. Los fenómenos naturales pueden presentar diferentes aspectos que pueden ser abordados por las distintas disciplinas, pero de ninguna manera se espera que desde una disciplina se afirme algo que se niega desde otra. Es cierto que cuando observamos el movimiento aparente del sol podemos asociarlo con el movimiento de los girasoles “mirando” al sol, o bien podemos tomar detalle del mismo movimiento aparente del sol para decidir cuestiones sobre astronomía y así calcular otros aspectos relativos al movimiento de rotación terrestre. Lo que no puede ocurrir es que el estudio de los girasoles nos permita afirmar que el movimiento del sol es de 15 grados en cada hora y que el estudio de la rotación terrestre nos arroje una cifra diferente.
En esto tan sencillo consiste la suposición de que la naturaleza es una sola, más allá de que las distintas disciplinas enfoquen diferentes aspectos de los fenómenos.
Dicho de este modo se hace evidente que las teorías sobre girasoles y las teorías sobre rotación terrestre tendrán necesariamente algunos puntos de contacto, al menos en cuanto al movimiento del sol a lo largo del día. Una teoría no puede dar como consecuencia una afirmación diferente que la otra al tratar sobre un mismo aspecto del mundo. Esta restricción hace que cada teoría nueva no solamente enfrente los datos disponibles como marco de contrastación sino también que enfrente al resto de las afirmaciones aceptadas hasta el momento, afirmaciones que provienen de otras teorías.
Pasemos entonces a un caso más sofisticado, y además, real. En ocasión de presentar su teoría sobre la evolución biológica, tanto Darwin como Wallace proponían que las especies no habían sido creadas por Dios sino que unas provenían de otras por medio del mecanismo de variedad y selección natural. En cada generación aparecía un rango de variación para cada característica (por ejemplo, diferente largo de cuello en los antecesores de las jirafas). Dada esta variedad y las condiciones ambientales en las que esos animales vivían (hábitat) algunas de las variedades de ciertas características estarían favorecida frente a otras que estaban en inferioridad de condiciones (los animales de cuello más largo alcanzarían más alimento de los árboles que las de cuello corto). Así, algunos individuos de cada generación estaban favorecidos en ése ambiente y otros estaban relativamente en problemas. De este modo los más favorecidos vivirían más, tendrían más prole y al cabo de varias generaciones era esperable que la población tuviera mayor frecuencia del rasgo favorecido. Al cabo de mucho tiempo, incluso era esperable que los individuos ya no pudieran asociarse con la especie original. En ese caso el proceso de selección natural había dado como resultado una evolución de una especie a otra (una especiación).
Claro está que esto no ocurría en poco tiempo sino a lo largo de miles o millones de años. Y allí estaba la clave de la teoría evolutiva. Una vez que la vida aparece en el planeta, el proceso de selección natural mediante la presión de selección en cada generación con una variedad de rasgos daría como resultado cambios aparentemente drásticos que vistos en detalle, podrían mostrar un registro gradual Ahora bien, la pregunta crucial no se hizo esperar: ¿cuántos miles o millones de años habían sido necesarios para que, partiendo de unos seres vivos muy primitivos, hubiésemos llegado a tener en el planeta la diversidad que hoy encontramos? La respuesta evolutiva era que aproximadamente el proceso había llevado entre 4 y 5 millones de años. Bien, tenemos el panorama biológico completo. Ahora consultemos a los geólogos para saber cuál es la edad de la Tierra.
La geología de la época de Darwin y Wallace tenía las siguientes herramientas para decidir sobre la cuestión. La Tierra se había formado con el sistema solar como un cuerpo incandescente y desde su formación se había comenzado a enfriar. Para calcular desde hacía cuánto tiempo se había estado enfriando, el cálculo era sencillo. Sabiendo que toda esta masa incandescente había llegado a unos 23 grados centígrados de temperatura global, podían calcular que el proceso había llevado menos que 3,5 millones de años. Así como podemos saber hace cuánto tiempo se apagó una hoguera si al acercar la mano a las piedras que la rodean las sentimos tibias, así mismo los físicos y los geólogos hacían la cuenta de cuánto tiempo la Tierra llevaba enfriándose. Se debe agregar, claro está, que el sol agrega una cantidad de energía por día y que la Tierra absorbe parte de esa energía y la vuelve a irradiar al espacio. Con todos los cálculos la teoría física le daba a los geólogos el dato de la edad de la Tierra.
Malas noticias para Darwin y para Wallace. No había habido tiempo para que la vida evolucionara de acuerdo con los procesos que ellos proponían. La teoría de la evolución ya tenía un problema con el registro fósil porque que no se encontraban los fósiles que según la teoría deberían haber estado allí. Pero esta dificultad podía sobrellevarse con argumentos adicionales. Si no encontramos fósiles de las especies intermedias que se supone que existieron entre unas y otras ya conocidas, esto se debe a que en los procesos de especiación las especies intermedias no están bien adaptadas y son pocos los individuos que componen esas poblaciones. Una vez que los individuos comienzan a tener los rasgos de la nueva especie bien adaptada entonces la población crece en número y vuelve a haber una gran cantidad de fósiles de la nueva especie. De este modo los peldaños faltantes (incluido el famoso “eslabón perdido”) pueden ser explicados por los mismos procesos que la teoría propone. Sin embargo ahora enfrentaba un problema diferente. Según la teoría biológica la tierra era más antigua de lo que los propios geólogos sostenían. Pues bien, los geólogos podían equivocarse, pero sobre la base de cuáles argumentos podemos afirmar que se equivocan si solo están utilizando las fórmulas bien conocidas del enfriamiento de sólidos, líquidos y gases (contando los océanos y el aire). La teoría evolutiva se enfrentaba entonces a las teorías físicas del calor y a las teorías geológicas sobre la edad del planeta. El resultado fue sencillo, la biología perdió la batalla en ese momento y sumado a otras dificultades, sobrevino lo que algunos autores han llamado “el eclipse del darwinismo”.
En realidad la física o la geología no ofrecía un dato sino que arrojaba como consecuencia una afirmación. Esta afirmación se obtenía de todos los cálculos y conjeturas utilizadas para comprender el proceso de enfriamiento del planeta. Si algo estaba mal, el resultado no sería confiable.
Hubo que esperar al descubrimiento de la radiactividad para darse cuenta de que aquellos cálculos que le cerraron el paso a la teoría evolutiva, estaban mal. La tierra contiene suficiente material radiactivo como para que el proceso de enfriamiento sea mucho más lento que lo que se espera de un cuerpo que solo cede calor sin generarlo. Los elementos radiactivos son una fuente de calor adicional de modo que si la tierra comenzó como un cuerpo incandescente y al cabo de cierto tiempo debería haberse enfriado hasta tener la temperatura que registramos hoy, al tener en cuenta que la radiactividad agrega energía, caemos en la cuenta de que la tierra lleva muchos más años enfriándose. De no haber tenido esta fuente extra de calor, el cálculo estaba muy bien. Pero no conocíamos un factor crucial para el cálculo. Imagine por un momento que las piedras de la hoguera tienen una batería interior que las mantiene caliente durante días y días a pesar de que la hoguera se apagó. Esta situación haría confundir a cualquiera que quisiera evaluar el momento en que se apagó la hoguera.
La moraleja de este episodio histórico es doble. Por un lado la articulación teórica es una barrera tan difícil de franquear que las nuevas teorías podrían fracasar incluso a pesar de tener mejores predicciones que las teorías con las que se enfrentan. El problema es que la edad del planeta no se estaba calculando sobre la base de la evolución sino sobre la base de conocimientos más afianzados en la comunidad. La teoría de la evolución no fue diseñada para evaluar la edad del planeta, aunque podría haberse usado para fijar una edad mínima, en cambio parecía que la geología y la física del calor eran las disciplinas más adecuadas para la tarea. Por otra parte la articulación de teorías podría muy bien ser un arma de doble filo y mostrar que el conocimiento aceptado hasta el momento debe ser puesto en duda. En este sentido la articulación no solo amenaza a las teorías nuevas sino al conocimiento anterior. 

PROFESOR: EDUARDO CAÑUETO